
Como me gusta mirarte a la carita cuando estas dormido, con tus dos pequeñas manitas unidas bajo el moflete izquierdo, con ese semblante y majestad del que duerme a pierna suelta, en paz con el mundo y feliz. Que dulces y maravillosos sueños viajaran por tu mente, que hacen que en un momento se ilumine en tu rostro una pequeña sonrisa, complice de quien sabe que historia, que tú solo conoces y que seguro no sabrás contarme cuando despiertes.
Como me gusta escucharte, en el silencio del amanecer, cuando solo tu respiración pausada es la melodia de tu cuarto, cuando un breve susurro inentendible me llama sin querer llamarme, cuando un ruido inesperado sobresalta tu pequeño corazoncito durante un breve segundo, para volver de nuevo a su tranquilidad mas serena.
Como me gusta hablarte hijo mio, para decirte que te quiero, que eres lo mas importante de mi vida, que eres la luz de mi mañana y la oscuridad de mis noches, que si existe una razón para vivir eres tú, que tu risa es mi alegría y tu llanto mi dolor mas profundo, que tus conquistas son mi orgullo y tu esfuerzo mi aliento.
Cuando hace algún tiempo me hablaban de lo reconfortante que es ser padre, no podía imaginar que sería lo más importante y maravilloso que me ha dado la vida. Como la verdad de sus rotros y de sus palabras, las más sinceras que puedas encontrar, te hacen la vida inmensamente feliz todos los días del año. Ahora entiendo perfectamente aquello de que no hay cosa más grande que el amor que se tiene hacia los hijos.
Me conside
ro un hombre con suerte, pues convivo como digo yo, con dos personajillos de cuentos infantiles, mi pequeña princesa Paula y mi angelito "siemprefelíz" David.Ella es una niña sincera y dulce, de corazón noble y bondad en sus actos. Coqueta y presumida como buena chica. Tiene la capacidad de hacer amistad, pero amistad verdadera, en medio segundo. Un encanto en sus conversaciones y razonamientos, mi princesa, mi pequeña reina, mi "niña", que cada día es mas alta y que crece por segundos, sin que uno pueda pararse a pensar, porque el tiempo se lleva ese instante maravilloso.
Él es un niño de un encanto especial, será por su carita y sus caracolillos de ángel, o por su sonrisa frecuente e imborrable de su rostro. Siempre buscando la diversión y el juego, amante del futbol y todo tipo de maquinas excavadoras, me busca para sus juegos, llenandome de orgullo. Todo lo que hago, lo quiere hacer él, y a mí se me cae la baba. Su media lengua a la hora de hablar me divierte y me desespera a veces. Todo en él es una aventura, hasta ir a la peluquería una tarde, se convierte en la aventura más alucinante para su papa y David. Su carita cuando hace una de las suyas ( que los angelitos tambien las hacen) me conquista, pero he de hacer de tripas corazón y regañarle, mientras me aguanto la risa por dentro.
Creo que tras esta entrada sobra decir, que amo a mis hijos con locura, pero ahora que tengo la oportunidad, lo digo, por que estoy orgullosos de ellos y doy gracias a Dios por tenerlos conmigo todos los dias, sanos y alegres.
PD: Esta entrada esta dedicada a la madre de las criaturas, "mi Fany", gracias por estar siempre ahí, por cuidarlos, por quererlos, por educarlos y por todo lo que nos das de tí a todos cada día, en especial a mí. Gracias.








